El nuevo ADN de la agricultura nacional. | Andes Control S.A.

03-12-2009

El nuevo ADN de la agricultura nacional.

A raíz de la apertura mundial se produjeron varios cambios en la actividad silvoagropecuaria chilena. Entre ellos, una renovación en tecnología, el nacimiento de agrupaciones estratégicas y la adopción de buenas prácticas, que transformaron al sector en 180 grados.

La evolución tecnológica es el componente que ha marcado -y lo seguirá haciendo- la diferencia entre quienes pueden alcanzar el éxito y quienes no en sus explotaciones agrícolas en Chile.

Al respecto, Patricio Briones Burgos, gerente del Consorcio de la Papa, comenta que este concepto no sólo se refiere a maquinarias, equipos, programas, sistemas inteligentes, etc., sino también a un factor que explica al menos un 50% del rendimiento y éxito de cualquier cultivo agrícola: la genética.

Estoy completamente seguro de que el factor clave que marcará el éxito futuro del agro será la creación, desarrollo y utilización de variedades vegetales de mejor adaptación y desempeño agronómico comparativo, desarrolladas mediante procesos de fitomejoramiento genético asistido mediante el uso de biotecnologías (marcadores moleculares)”, enfatiza.

Sin embargo, Briones explica que estas creaciones no son baratas y toman bastantes años en ser puestas a punto y que, por lo tanto, hay que robustecer el marco jurídico que las proteja e incentivar a los centros de investigación públicos y privados.

Esto es algo que ya ha sido entendido hace años por países mucho más desarrollados que el nuestro y, es más, se encuentra claramente consagrado en la carta magna de algunos países, tal como en la de Estados Unidos”, sentencia.

A nivel más específico, María Angélica Carrasco, gerenta del Consorcio Lechero, destaca que la producción de este sector en Chile -cuyos orígenes se remontan al siglo XIX- se ha desarrollado consistentemente a lo largo del tiempo, consolidando una importante presencia en la actividad productiva económica y en la forma de vida en diversas zonas del país. Agrega que a partir de mediados de los años 80, producto del desarrollo del país y una estructura de precios favorable, se realizan fuertes inversiones en infraestructura y una potente incorporación de tecnología, tanto al sistema productivo como a la industria de proceso, lo que permite consolidar a la agroindustria de apoyo y catalizar el hecho de que a fines de los años 90 el país alcanzara por primera vez la condición de autoabastecimiento, con el consecuente inicio de un proceso exportador.

Las necesidades y exigencias para nuestros sistemas productivos y nuestra industria han sido cada vez más fuertes, lo que ha llevado al sector a ser cada vez más eficiente. Esto se ha logrado gracias a la incorporación de tecnología, desarrollando sistemas de producción competitivos, con un fuerte desarrollo e innovación tanto a nivel primario como de industria de proceso, lo que ha permitido -en menos de 20 años- duplicar la producción y elaboración de productos lácteos, dejando al sector lechero con un muy buen nivel tecnológico, similar al de países lideres en producción, pese a los vaivenes del mercado”, dice Carrasco.

Para el decano de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de Chile, Antonio Lizana, la adquisición de tecnologías por parte del agricultor se debe a que se han demostrados sus beneficios y ventajas, sobre todo a través de exposiciones, donde la tecnología se aplica exitosamente o por demostraciones convincentes de su utilidad.

De ahí la importancia que han adquirido últimamente los viajes tecnológicos financiados por diferentes organizaciones, donde el agricultor es guiado por un profesional especialista competente y recorre los lugares seleccionados donde puede observar la aplicación de tecnologías de avanzada que le son convenientes”, destaca el académico.

En este sentido, Lizana agrega que también son importantes los “Días de Campo”, las “Parcelas demostrativas” en las Estaciones Experimentales o en predios particulares, que colaboran en el progreso técnico de las labores agrícolas. Para dar a conocer las aplicaciones de las tecnologías,

es muy importante la labor que realizan las diversas facultades de Agronomía del país en la preparación de sus profesionales y en la oferta permanente de cursos de reciclaje, seminarios, diplomados, etcétera”, sentencia.

El decano destaca que donde más impacto están causando las nuevas tecnologías es en la formación de los consorcios apoyados por Corfo, a los que concurren las empresas de un rubro y los investigadores de esa especialidad.

La gran importancia reside en el hecho de la formulación de nuevas investigaciones sobre la base de las necesidades de los sectores empresariales involucrados, los que han apoyado con recursos estas investigaciones, dándole un carácter de compromiso y participación nunca antes visto en el sector”,  aclara.

Confianza mutua

Otro de los grandes avances que ha mostrado la agricultura nacional ha sido la asociatividad. Sobre este tema, Patricio Briones cree que en Chile se ha avanzado bastante al respecto y -sobre todo- en los últimos 15 años, a través de la masificación de ciertos instrumentos, tales como los Profos, PDIs, etc.

Aún nos queda mucho camino por recorrer, toda vez que éste es un tema que posee connotaciones de tipo antropológico y sociológico que son inherentes a cada ser humano, donde se debe hacer un gran trabajo para construir confianzas mutuas y trabajar por objetivos de orden común que estén por encima de los intereses personales de cada uno. Si bien todos éstos son lícitos, jamás deben contraponerse con los objetivos e interés societarios”, agrega.

En tanto, María Angélica Carrasco comenta que en la búsqueda de mercados más maduros y fuertes este concepto es un catalizador de crecimiento.

En este sentido, la cadena láctea, si bien compuesta por diversos y disímiles actores, ha reflejado importantes hitos en el ámbito de la asociatividad: Experiencias cooperativas como Colun y Surlat son buenos ejemplos de ello”, dice.

Beneficio directo

Poco a poco las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) fueron logrando protagonismo en la agricultura nacional. Al respecto, Patricio Briones recuerda que desde un principio fue un tema diferenciador entre empresas e incluso entre industrias, pero vislubra que con el tiempo irá tomando un carácter cada vez más obligatorio y será de perogrullo preguntarse si una firma está certificada o cuenta con BPAgrícolas, BPManufactura, BPLaborales, Acuerdos de Producción Limpia, etc.

Estoy convencido de que -en un horizonte de no más allá de 15 años plazo- los mercados dejarán fuera, mediante un proceso de selección natural, a aquellas empresas que no se sometan a estándares internacionales de certificación y producción limpia. Dentro de esto, tomará cada vez más fuerza la huella de carbono. Espero que esto se transforme en algo internalizado en nuestra agricultura de exportación, siendo implementado no sólo por obligación, sino que también por convicción”, advierte.

Al respecto, María Angélica Carrasco dice que los desafíos del sector lácteo chileno y parte de los lineamientos del Consorcio Lechero son consolidar y acrecentar estrategias de desarrollo que orienten la producción de leche hacia una producción limpia y sustentable. En el cumplimiento de este propósito, la promoción y canalización de iniciativas que incluyan procesos de BPA y Acuerdos de Producción Limpia (APL) son prioritarios y el sector lechero da cuenta de ello.

La generación de la Huella de Carbono para la industria láctea es un tema que ya está siendo abordado a nivel nacional, que pronto será demandado por los principales mercados consumidores y nos enfrentamos a desafíos como la Huella del Agua y a cómo aplicar innovación y tecnología frente al inminente escenario agroclimático”, afirma.

De una opinión similar es el decano de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de Chile, quien aclara que aún quedan aspectos importantes donde se debería investigar, sobre todo en establecer parámetros razonables en relación a la Huella de Carbono, más colaboración e información con aspectos de residuos y trazabilidad de pesticidas, así como más información y capacitación a personal en “mandos medios” y actores directos de la mantención de calidad de los procesos. Destaca que lo importante es que ya se tiene conciencia de su importancia, ya que va en beneficio directo del bienestar humano y la producción de alimentos sanos, saludables y con respeto al medio ambiente.

Exigencias resueltas

Las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) se basan en tres principios fundamentales: protección del medio ambiente, bienestar de los trabajadores y la obtención de productos sanos, es decir, que no representen un riesgo para la salud de los consumidores.

Sobre la evolución de este concepto, José Miguel Valdés, gerente general de Andes Control (www. andescontrol.com, laboratorio de análisis de alimentos, que presta servicios a los sectores agrícola, agroexportador, agroindustrial y pecuario, entre otros), comenta que como la seguridad alimentaria es una tendencia que se ha consolidado y traducido en normas cada vez más exigentes en los mercados de destino, los productores y exportadores han incorporado los servicios de los laboratorios de análisis de alimentos en el lugar de origen. Es decir, es trascendental vigilar el cumplimiento de las normas y así adoptar las medidas o tomar las decisiones que correspondan, minimizando los riesgos.

El ejecutivo de la única empresa en su tipo acreditada internacionalmente por el DAR de Alemania y reconocido por el Ilac, comenta que los residuos de pesticidas son un tema importante en materia de seguridad alimentaria, una de las principales razones de rechazo de productos de exportación en mercados como Europa, Estados Unidos y Asia.

Estos países han establecido Límites Máximos de Residuos (LMR), a los que se suman las exigencias aún mayores de algunas cadenas de supermercados, principalmente en Europa, para diferenciarse de la competencia.

No cumplir con la norma de destino implica el riesgo de devolución de mercancía, eventual cierre de mercado y daño de imagen para el productor, la exportadora y el país”, sentencia Valdés.

Fuente: La Tercera

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